Visita a Vilafranca del Penedès:
Desde Cal Magí llegamos a Vilafranca en veinte minutos. Es una villa con
tradición vinícola y gran riqueza cultural, un importante patrimonio
arquitectónico, que va desde los edificios medievales hasta los modernistas: un
gran centro turístico y comercial. No en balde es la capital de la comarca del Alt
Penedès.
Día de mercado en Vilafranca
Es muy gratificante pasear por su casco antiguo y peatonal, en el que
se concentran numerosos comercios y servicios. En él destacamos la iglesia
parroquial dedicada a Santa María. Se trata de un majestuoso edificio
gótico del S.XV, que llama la atención por su posición cruzada, dentro de la
Plaza de Sant Jaume. Es posible también subir al campanar de la iglesia,
desde el que se contempla una bonita vista de Vilafranca y su paisaje.
Otro edificio notable, entre muchos, es La Casa de la Vila
(Ayuntamiento de Vilafranca). En su interior, además, alberga la Oficina de
Turismo. Es de estilo gótico y desde él comienza el recorrido por el casco
antiguo.
Por último, destacamos la visita al Museo del Vino, donde existe una
completa vinacoteca y una taberna ochocentista que ofrece, al terminar la
visita, una degustación de vinos del Penedès. Una de las partes más
interesantes es el poder observar de cerca todo el proceso de la elaboración
del vino y comprender que se trata de todo un arte, seguido a través de
muchas generaciones.
Visita a Sant Sadurní dŽAnoia:
Si Vilafranca del Penedès es, además de capital de la comarca, la capital del
vino, Sant Sadurní es, indiscutiblemente, la capital del Cava. Está situada al
Noroeste de la comarca y es también un importante centro turístico, donde se
concentran muchos edificios modernistas y buena parte de las bodegas del Alt
Penedès. Las más importantes son las Cavas Codorniu. Se
encuentran a las afueras de la villa y componen un conjunto arquitectónico muy
bello que consta de la masía y las cavas subterráneas, que son obra del
arquitecto modernista Josep Puig i Cadafalch. Son visitables, como también lo
son las Cavas Freixenet que están en el interior de un conjunto
industrial de principios del S.XX y que se encuentra en el recinto de la estación
de Renfe de Sant Sadurní.
Aparte de estas importantes cavas, hay por toda la villa, numerosas cavas
familiares, de dimensiones más reducidas que también enseñan su
proceso de producción, degustación de sus cavas y que tienen un encanto
especial.
Todas las bodegas, grandes y pequeñas, se reúnen cada segundo domingo de
octubre, en una fiesta popular llamada La Semana del Cava, importante
muestra de la gastronomía de la zona.