El tranquilo y soleado patio
En el comedor, las mesas se disponen por separado,
asignándose cada una a una habitación. El mobiliario es de madera y aparte de
sillas y mesas hay baldas que contienen varios alimentos y cristalería, así como
una alacena que alberga la vajilla colorista y coquetona. Las mesas se decoran
formando conjunto la vajilla, mantel y servilletas. En un aparador se dispone un
tostador, cafetera, contenedor de lecha, nevera y microondas, así como surtido
de magdalenas, tostadas, bollería. La nevera está surtidísima de leche, zumos,
mantequilla, mermelada, etc. Es como un buffet libre, pero con mucho
encanto. También aquí nos encontramos con esculturas, así como
reproducciones de cuadros al óleo de Fermín Aguayo, otro pintor de
Sotillo, que también decoran el palacio.
Salón en la primera planta, entre dos habitaciones
En el espacio exterior, señalaremos el patio ajardinado del Palacio.
El patio ajardinado, es un remanso de paz. Pertenece al Palacio, pero
bien podría haber sido un pequeño claustro de monasterio. En la parte central
hay un antiguo pozo, rodeado de césped, árboles, flores, bancos de
madera para el reposo y pasos con baldosas antiguas que delimitan las zonas.
Este patio está amurallado y tiene acceso directo tanto a la calle, como al
interior del Palacio. Y es magnífico, mirar desde él hacia el cielo, en un
día claro, pues el color es diferente a cualquier otro lugar.