
Lo más destacable se encuentra en el
Valle de Camprodón:
Camprodón:
Se trata de una villa con tradición turística de más de un siglo. Cuenta con
numerosos servicios de todo tipo y con una vida comercial muy animada.
En ella destacamos tanto sus monumentos, como paseos, calles y lugares
emblemáticos.
El Pont Nou de Camprodón
Como monumentos hay que nombrar el espléndido Pont Nou. Es un
puente que cruza el río Ter y que fue construido en los siglos XII y XIII. Cuenta
con un gran arco central, arcos pequeños en los laterales y una torre de
defensa. Antiguamente era el paso obligado para los que iban a la Cerdanya.
Otro edificio románico es el Monasterio de Sant Pere, su iglesia fue
consagrada en el 1169.
Como lugares emblemáticos señalaremos el Paseo Maristany. Se trata
de una gran avenida, flanqueada por una bella arboleda. En este paseo se
encuentran antiguas villas modernistas, que utilizaba la burguesía catalana
para el veraneo. Otra avenida de semejantes características es el Paseo de la
Font Nova. Al final del paseo se encuentra la fuente que le da nombre.
También hay que mencionar la Calle Valencia. Se trata de una calle
comercial, muy animada y en la que se encuentran, entre otros comercios,
estupendas pastelerías.
Ermita de Sant Antoni:
Impresionante vista desde la ermita
Esta excursión se inicia justo en la carretera que va hacia Molló y se puede
subir a la ermita desde la zona donde está ubicado el museo de autómatas,
bajando luego por el campo de golf, o bien al revés.
Nosotros subimos por la zona del campo de golf, tras pasar por la Font del
Patllari y luego la Font del Boix, hasta llegar al monumento de Cèsar A.
Torras, pionero en trazar las rutas de los caminos de Catalunya. Seguimos
ascendiendo y contemplando el espectacular paisaje. Pueden verse
las montañas de la Alta Garrotxa, el Canigó, pueblos como Molló, etc...
Una vez se llega a la cima de la montaña, coronada por la ermita, se disfruta ya de
todo el Valle de Camprodón, así como el gran circo de montañas que rodea
esa parte de Catalunya, Sierra de Cavallera, Sierra del Catllar, la Collada
Verda, etc...
Beget y Rocabruna:
Son dos pueblos anexionados al municipio de Camprodón y desde ellos,
enclavados entre bosques, también se disfruta de bellos paisajes. Rocabruna
es un pueblo de casas diseminadas, entre las que destaca la Iglesia de
Sant Feliu, del S.XII, así como las ruinas del castillo, que se
encuentran en una colina, visible desde cualquier punto.