Valle de Ordino:
Paisaje del Valle de Ordino
Para los amantes de la naturaleza, deportes al aire libre, esquí, etc., esta zona
que va desde la Massana hasta el pueblecito de El Serrat, también llamada
“Los valles silenciosos” , empieza lo que realmente vale la pena del
Principado de Andorra. La belleza del paisaje, junto con su patrimonio cultural y
arquitectónico, muestran la esencia de este país cercano y con mucho
potencial natural.
Sant Cristòfol de Anyós
Empezamos en la parroquia de La Massana, donde podemos admirar desde
Sispony la iglesia de Sant Cristòfol que se alza majestuosa, sobre un
promontorio, en lo alto de Anyós. En el pueblecito de Sispony,
encontraremos casas restauradas de piedra y pizarra, entre las que destaca la
iglesia parroquial de San Joan.
De nuevo en la carretera, nos vamos hacia Pal, donde nos
encontramos un remoto y típico pueblo del Pirineo, con casas medievales y
pajares soleados. Admiramos la iglesia de Sant Climent, pues
sobresale entre todas las construcciones su magnífica torre de estilo románico
lombardo. Los orígenes de la iglesia son del S. XII.
El encantador pueblecito de Pal
De vuelta a la carretera principal, continuamos hacia Ordino, no sin antes
acercarnos a la pequeña aldea de Erts y a la estación de esquí de Arinsal,
donde nos sorprende ver que tanta belleza, con las montañas nevadas y que
casi las puedes tocar, la pretenden destrozar con una mole de cemento,
rompiendo la estética del valle e impidiendo ver un parte del final de pueblo,
que hubiera sido una maravilla.
En Ordino nos encontramos con un pueblo cuidado, con servicios,
patrimonio cultural y buena oferta informativa sobre actividades. Destaca la
iglesia de Sant Corneli i Sant Cebrià, así como las casas de familias nobles,
abiertas al público como museo.
Seguimos hacia La Cortinada. Allí nos acercamos a la iglesia de Sant
Martí, rodeada de césped y adosada al cementerio del pueblo. Nos llama la
atención en este municipio las antiguas construcciones conservadas como la
Mola y Serradora de Cal Pal, así como la casa de la familia, de los S.
XVI -XVII.
Casas de piedra pirenaicas, en Llorts
Seguimos hasta Llorts. Nos sorprende ese pueblecito precioso con
callejuelas empedradas y casas típicas. Destacan la plaza del pueblo con
fuentes y lavadero, así como la iglesia de Sant Cerní.
Desde Llorts y bajando al lecho del río (Valira Norte), existe un encantador
camino (camí Ral) que une esta población con La Cortinada, hacia
abajo y con El Serrat hacia arriba. En este camino, nos encontramos con una
fuente ferruginosa, saltos de agua, procedentes de afluentes del Valira
y un hermoso paisaje.
Continuando la ruta hasta el Serrat nos encontramos con un puente románico,
así como unas salinas, todavía en funcionamiento. El Serrat es la antesala de
las pistas de esquí Arcalís y del Parque Natural de Sorteny. Destaca
en el pueblo la iglesia de Sant Pere (S. XVI), desde la que se obtiene una bella
panorámica del Valle de Ordino.
De Canillo a Ordino (Collada de Ordino):
Estamos ante otro camino que es un placer para los sentidos. Se trata
de una carretera que une estas dos poblaciones y que tiene un elevado interés
paisajístico. Los carteles desde Canillo indican Ruta Turística. Es para hacerla
despacio y parar en todos los miradores preparados para contemplar
un paisaje espectacular. Zonas destacadas de este trayecto: bordas (casas
típicas andorranas para guardar aperos i grano) en medio de un circo de
montañas (Cortals), el llamado Coll de Ordino, donde una mesa
informativa indica todos los picos y montañas que se pueden ver desde ese
punto; Mirador del Quer desde el que hay un impresionante paisaje.